Hace un tiempo, Dawn Stefanowicz solicitó ser parte de nuestra cuenta de Facebook que tenemos a modo de apostolado, incluida la promoción de Santa Iglesia Militante. No sabíamos mucho sobre ella, hasta que tuvimos noticia de su sitio web.
Hoy, que ya existen versiones en castellano sobre su sufrimiento pasado y su actual apostolado católico, publicamos su presentación.
Vale la pena leer sobre su vida, sobre todo en estos tiempos en que los lobbies pro-homosexualidad presionan de diversos modos en contra de las costumbres tradicionales y la moral natural.
La siguiente es una traducción tomada de Forum Libertas.
“Me llamo Dawn Stefanowicz. Crecí en un hogar homosexual en los años 60 y 70 en Toronto, expuesta a muchas personas distintas de la subcultura GLBT (gay, lesbiana, bisexual, transexual) y a prácticas sexuales explícitas.
Estuve expuesta a un alto riesgo de enfermedades de transmisión sexual debido al abuso sexual, a los comportamientos de alto riesgo de mi padre y a numerosas parejas. Incluso cuando mi padre estaba en lo que parecían relaciones monógamas, continuaba haciendo "cruising" buscando sexo anónimo.
Llegué a preocuparme profundamente, a amar y entender con compasión a mi padre. Compartía conmigo lo que lamentaba de la vida. Desgraciadamente, siendo niño unos adultos abusaron sexual y físicamente de él. Debido a esto, vivió con depresión, problemas de control, estallidos de rabia, tendencias suicidas y compulsión sexual. Intentaba satisfacer su necesidad por el afecto de su padre, por su afirmación y atención, con relaciones promiscuas y transitorias. Las (ex)parejas de mi padre, con los que me traté y llegué a apreciar con sentimientos profundos, vieron sus vidas drásticamente acortadas por el Sida y el suicidio. Tristemente, mi padre murió de Sida en 1991.
Las muchas experiencias personales, profesionales y sociales con mi padre no me enseñaron el respeto por la moralidad, la autoridad, el matrimonio o el amor paterno. Me sentía temerosamente acallada porque mi padre no me permitía hablar de él, sus compañeros de casa, su estilo de vida y sus encuentros en esa subcultura. Mientras viví en casa, tuve que vivir según sus reglas.
Sí, amaba a mi padre. Pero me sentía abandonada y despreciada porque mi padre me dejaba a menudo para estar varios días con sus compañeros. Sus parejas realmente no se interesaban por mí. Fui dañada por el maltrato doméstico homosexual, las tentativas sexuales con menores y la pérdida de parejas sexuales como si las personas fueran sólo cosas para usar. Busqué consuelo, busqué el amor de mi padre en diversos novios a partir de los 12 años.
Desde corta edad, se me expuso a charlas sexualmente explícitas, estilos de vida hedonistas, subculturas GLBT y lugares de vacaciones gay. El sexo me parecía gratuito cuando era niña. Se me expuso a manifestaciones de sexualidad de todo tipo incluyendo sexo en casas de baño, travestismo, sodomía, pornografía, nudismo gay, lesbianismo, bisexualidad, voyeurismo y exhibicionismo. Se aludía al sadomasoquismo y se mostraban algunos aspectos. Las drogas y el alcohol a menudo contribuían a bajar las inhibiciones en las relaciones de mi padre.
Mi padre apreciaba el vestir unisex, los aspectos de género-neutro, y el intercambio de ropas cuando yo tenía 8 años. Yo no veía el valor de las diferencias biológicamente complementarias entre hombre y mujer. Ni pensaba acerca del matrimonio. Hice votos de no tener nunca hijos, porque no crecí en un ambiente de hogar seguro, sacrificial, centrado en los niños.
Más de dos décadas de exposición directa a estas experiencias estresantes me causaron inseguridad, depresión, pensamientos suicidas, miedo, ansiedad, baja autoestima, insomnio y confusión sexual. Mi conciencia y mi inocencia fueron seriamente dañados. Fui testigo de que todos los otros miembros de la familia también sufrían.
Hasta que no llegué a los 20 y 30 años, hasta después de hacer las elecciones importantes de vida, no empecé a darme cuenta de cómo me había afectado crecer en este ambiente. Mi sanación implicó mirar de frente la realidad, aceptar las consecuencias a largo plazo y ofrecer perdón. ¿Podéis imaginar ser forzados a aceptar relaciones inestables y prácticas sexuales diversas desde corta edad y cómo afectó a mi desarrollo? Mi identidad de género, bienestar psicológico, relaciones con iguales quedaron afectadas. Desgraciadamente, hasta que mi padre, sus parejas sexuales y mi madre murieron, no pude hablar públicamente de mis experiencias.
Al final, los niños serán las víctimas reales y los perdedores del matrimonio legal del mismo sexo. ¿Qué esperanza puedo ofrecer a niños inocentes sin voz? Gobiernos y jueces deben defender el matrimonio entre hombre y mujer y excluir todos los otros, por el bien de nuestros niños.”
-los que vienen de hogares homosexuales, bisexuales, transexuales
-amigos y parientes preocupados
-organizaciones familiares, médicas y de investigación
-legisladores, políticos y educadores
2. Ofrecer asistencia
3. Construir redes de apoyo
4. Compartir testimonios entre los afectados
"Si eres un adulto que creció en un hogar homosexual, bisexual, transexual, espero que veas que eres valorado por quién eres; entendemos que a veces sentirás que no puedes hablar libremente de lo que de verdad sientes; estamos aquí para ofrecerte un lugar seguro", declara Dawn a los visitantes de la web.
El 28 de junio de 2009, el Papa Benedicto XVI envió un cálido mensaje de elogio a Juliusz Paetz, antiguo Arzobispo de Poznan (Polonia), al cumplirse 50º aniversario de su ordenación sacerdotal. ¿Quién es Paetz? ¿Qué hizo para merecer este honor?
Desde el año 2000, Paetz ha sido acusado repetidamente de abuso sexual a sus seminaristas del Seminario de Poznan. Los cargos en su contra se hicieron públicos en febrero de 2002 después de un reportaje en el periódico polaco Rzeczpospolita. Dicho reportaje sostiene que el comportamiento de Paetz fue tan notorio y censurable que el rector del seminario prohibió a Paetz visitarlo.
Cuatro seminaristas hicieron acusaciones formales describiendo los casos en que Paetz presuntamente los indujo a contactos sexuales. En vista del escándalo que estaba sacudiendo a Polonia, 43 intelectuales polacos de Cracovia y Varsovia firmaron una carta pidiéndole al Arzobispo cediera su cargo hasta que la situación fuese clarificada.
El periódico también afirmó que las cartas que describían aquellos cargos contra el Prelado, habían sido enviadas a comienzos del 2000 al secretario privado del Papa, el Obispo Stanislaw Dziwisz – hoy Cardenal de Cracovia – y al Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Joseph Ratzinger – el Papa actual. Aquellas cartas simplemente fueron ignoradas.
Como la presión continuó aumentando, se envió a Poznan una comisión vaticana para hacer una investigación al respecto. Más de 40 testigos fueron interrogados en total. Según fuentes no oficiales, la mayoría de ellos confirmó las acusaciones (ver Vatican II, Homosexuality and Pedophilia, pp. 284-285).
Debido a esa investigación y al creciente clamor contra ese escandaloso comportamiento, el Arzobispo Paetz presentó su renuncia a la edad de 67 años. Fue aceptada por Juan Pablo II en marzo de 2002. No obstante, permaneció en la Curia de Poznan participando en muchos eventos públicos.
El Arzobispo Paetz, retirado por abusar sexualmente a seminaristas, ahora es honrado por el Papa.
Bajo el pontificado de Benedicto XVI, el Arzobispo Paetz ha seguido disfrutando de una buena posición. En mayo de 2006 fue mostrado por la televisión saludando al Papa durante su peregrinación a Polonia. En junio de 2007 fue una figura top en la jornada de la juventud en su país.
También ha asistido a varias audiencias con el Papa Benedicto en Roma, donde es dueño de un lujoso apartamento. En abril de 2009 – como prelado en condiciones normales – se le vio participando en la celebración de aniversario de la Facultad de Teología en Poznan. (The Tablet, 4 de julio de 2009, p. 31).
Pero los cargos contra Paetz incluyen más que abusos sexuales de seminaristas. De hecho, en noviembre de 2008 una comisión parlamentaria polaca fue creada para investigar su pasado después de que la prensa reveló que Juliusz Paetz había actuado como informante para el régimen Comunista mientras trabajaba en el Vaticano entre los años 70 y 80.
Dado este pasado tan turbio, ¿cómo explicar la decisión de Benedicto XVI de honrar a este Prelado? No tengo una explicación precisa, pero el hecho es que el 28 de junio de 2009 le envió a Paetz un mensaje por el 50º aniversario de su ordenación sacerdotal. Su telegrama fue publicado por el semanario de la Arquidiócesis de Poznan Przewodnik Katolicki. En él, Benedicto lo felicita por su “fructífero” y “saludable trabajo por el bien de la Iglesia” que ha realizado en Polonia y en el extranjero.
Benedicto también dijo, “guiando vuestro rebaño, disteis un testimonio de fe en la resurrección de Cristo que alejó todo temor.” Además, añadió que “venerando a María como Madre de la Iglesia y Reina de Polonia con un amor de hijo y la piadosa veneración de los santos y beatos de vuestra tierra junto con otros, trabajasteis para el progreso espiritual.” (The Tablet, ibídem).
El P. Pawel Deskur, editor del semanario de la arquidiócesis, confirmó que el Arzobispo Paetz estaba “todavía activo” en la Jerarquía Polaca y que el Prelado ha solicitado personalmente que el telegrama del Papa fuese publicado. La Televisión Católica Polaca (KAI) emitió la Misa solemne en la Catedral de Poznan por la celebración del 50º aniversario de la ordenación de Paetz.
¿Cuál es el motivo de esta complacencia?
Comentando sobre el mensaje del Papa, el diario de circulación masiva Gazeta Wyborcza señaló que esas apariciones públicas del Arzobispo Paetz ha causado “desagrado entre muchos habitantes locales.” El diario Polska dijo que el “gran respeto” del Papa por el Arzobispo fue “sorprendente en vista de las severas declaraciones de Benedicto XVI sobre el clero que viola el voto de castidad” (The Tablet, 4 de julio de 2009, p. 31).
Considero que los lectores tienen el derecho de saber acerca de esta nota de felicitación que hasta ahora no se ha visto en nuestros medios de comunicación.
Quizás no sea superfluo recordar aquí que en un reciente documento del Vaticano donde se autoriza a los Obispos a apartar a los sacerdotes escandalosos, se afirma cuidadosamente que aquellas facultades no se aplican en los casos de sacerdotes homosexuales y pedófilos, sino que tales casos deben ser juzgados por la propia Santa Sede.
La misma protección ofrecida a los sacerdotes homosexuales y pedófilos parece también aplicable a los Prelados con vicios análogos. Lo menos que se puede decir por dicho procedimiento es que es muy coherente, en efecto…
Nuestro país heredó del hidalgo español y del religioso misionero que se aventuró en estas tierras, un profundo espíritu católico. ¡Cuántos misioneros dieron la vida para iluminar con la luz de Cristo a los pueblos paganos que vivían en las tinieblas del error! De ese apostolado y del heroísmo misionero español, se formó una nación compactamente católica, perdurando en el tiempo como súbdita amorosa de la Virgen del Carmen, “Reina y Patrona de Chile”. ¡Cuánto debemos a la Providencia y la Reina del Cielo porque nuestro pueblo haya sido evangelizado por España, de quien recibimos la Verdadera Fe!
"La primera Misa en Chile", Fr. Pedro Subercaseaux
Sí, nuestro país es un país, categóricamente, católico apostólico romano.
Sin embargo, la prensa moderna y algunos elementos pervertidos (a los cuales Dios les permite libertad de acción, para probar nuestra fidelidad y por ende, nuestra justa e indignada reacción) se empeñan en hacer lo contrario del misionero que en el 1700 cruzó nuestro largo país encendido en el celo de Dios. Efectivamente, estos “anti-misioneros”, inflamados del amor al demonio, viajan por nuestro país esparciendo como esporas venenosas, la noción de que Chile es el país que el socialismo quiere que sea. Fruto de una progresiva, implacable y penetrante revolución cultural, el socialismo busca transformar a Chile en un país pagano, inmoral y perverso. Y en extremo, esta revolución cultural intenta convencernos de que nuestras familias están ávidas de novedades inmorales, como la blasfemia. Nada más contrario al sentir cristiano de nuestra sociedad.
Es con el fin de alertar a nuestros amigos, simpatizantes y al público en general, que comentamos con católica indignación, la siguiente triste noticia.
Un show anti-marial
El jueves 15 de enero, se pretende llevar adelante un show agresivamente profano. El show anti-mariano, consta de una escandalosa personificación que se hará de Nuestra Señora. Por más que agreda la conciencia, en vez de inspirar la pureza única y sublime y la grandeza inconmensurable de la Madre de Dios, esta obra inicua sólo inspira sensualidad y perversión. Aunque le cueste creerlo, este irrespetuoso y pérfido evento, tendrá de protagonistas a varias modelos quienes no se caracterizan por reflejar pureza de alma y castidad cristiana. Por el contario, son personalidades de la “farándula” – nombre dado a la frivolidad en televisión- que siempre están prestas a destacarse, mal vestidas, en cuanto show lascivo sea posible. ¿Le cuesta creerlo? Eso no es todo. Para hacer una personificación “artística” de la Virgen María, también se ha invitado a un “transformista”, es decir, a un travesti –un sodomita sometido a operaciones para cambiar su físico – llegando con esto al súmmum de la blasfemia. Nada más opuesto a la santidad de la Virgen, que un transformista blasfemo burlándose de Ella.
El “transformista” personificando a Nuestra Señora. Foto internet.
Una de las modelos se presenta coronada, como Nuestra Señora de las Gracias
El “artista” posa junto a dos modelos, frente al palacio de gobierno, La Moneda. Note que en la aureola de la modelo está impresa la Virgen de Guadalupe
Y vosotros, Obispos: ¿Por qué calláis?...
Un valiente abogado católico, Álvaro Ferrer, representando a una organización de inspiración católica y con el favor de Dios, interpuso un recurso de protección en la I. Corte de Apelaciones de Santiago, moción que fue acogida por los magistrados y que terminará por decidirse este jueves, en la resolución.
Sin embargo, frente a tamaña grosería y ofensa a la Madre de Dios, cabe preguntarse: ¿qué han dicho los Obispos, la máxima autoridad de la Iglesia local?
Los Obispos de la Iglesia chilena, en el pasado, fueron especialmente (y lamentablemente) locuaces para hacer airosos pronunciamientos, cuando se trató de denunciar la enérgica reacción del gobierno militar contra el terrorismo. Cartas, entrevistas, ceremonias, comisiones investigadoras, actas, documentos, misas, etc. Todo tipo de iniciativas se usaron para proteger al terrorismo en nuestro país y para desprestigiar a las Fuerzas Armadas. Probado quedó el poder de la voz solemne del purpurado.
En junio del 2005, Mons. Valech, quien fuera Presidente de la Comisión de Prisión Política y Tortura, entrega al gobierno del socialista Lagos, un anexo al informe de la "Comisión Valech"
Y ahora esta voz imponente, la voz de los Príncipes de la Iglesia, debe ser oída. Por eso decimos con sumo respeto y veneración, pero con firmeza: ¿Por qué calláis? ¿Acaso los derechos humanos de un terrorista son más importantes que la ley y los derechos de Dios?
Vosotros que en el pasado usasteis todo el poder de vuestra investidura obispal – la cual veneramos con entusiasmo - ¿dónde estáis ahora que Nuestra Señora os necesita? El momento es ahora.
Sólo nos responde el eco de la trágica pregunta. Pregunta dolorosa que presagia el abandono evidente de la misión que el Pastor de los Pastores, les encomendó.
“¡Ay! De quien calla cuando pecan las almas que le fueron confiadas” , dice San Gregorio Magno.
Al Canónigo Thellier de Poncheville, San Pio X le dijo: "Todo el mal depende de nosotros, sacerdotes... Si todos estuviesen inflamados de un celo de amor, bien pronto la tierra entera sería católica"
Se quiere hacer en Chile una suprema blasfemia contra la Santísima Madre de Dios. Urge crear un estado de espíritu de oposición reflexiva, llena de fidelidad y de coherencia.
Que el Apóstol Santiago, quien milagrosamente asistió al conquistador español en su epopeya cristiana, nos asista para resistir y alentar a otros a formar un enérgico e inexpugnable bloque de reacción contra la blasfemia. Y que Nuestra Señora del Carmen, recientemente ultrajada en la Catedral, interceda por nosotros y aplaque la ira de su Divino Hijo, frente a la ofensa impune y el silencio cómplice de sus hijos queridos.