Existe un tipo de hombre, en nuestros días, que idolatra el “statu quo”, cueste lo que cueste. Él idolatra la “unidad nacional” como un bien supremo. El diálogo y el statu-quo son la única dogmática que acepta. Enemigo de toda certeza, el mediocre prefiere convivir con un gobierno de izquierda radical que verse enfrentado a la demanda de heroísmo que la situación le pueda exigir. Nada hay más amargo para un mediocre que el heroísmo.
Cuando hay elecciones, el mediocre vota por quien cree que dejará a la gente, a la gran masa que constituye el electorado, más contenta. Si es elegido un candidato de derecha, el mediocre piensa que la izquierda saboteará el gobierno y los sindicatos paralizarán el país. Y si los sindicatos paralizan el país: “¿Qué ocurrirá con mi negocio? ¿Cuánto se reducirán las utilidades de mi empresa?¿Qué ocurrirá con mis clientes?”. Por otro lado, el candidato más izquierdista ofrecerá al pueblo un mayor libertinaje y desenfreno moral: aborto, seudo-matrimonio homosexual, legalización de drogas, etc. Estas iniciativas legales hacen la vida aparentemente más simple, más fácil para el ciudadano moderno que olvidó los preceptos de la ley Dios. Conviene más, para el statu quo, para el dogma del diálogo y la unidad nacional, entonces, un gobierno de izquierda. El mediocre siempre votará por un gobierno de izquierda o centro izquierda.
El mediocre del que hablamos, aunque parezca difícil de creer, va a misa. Para apagar el fuego de su conciencia que de vez en cuando – y cada vez menos – flamea, cumple con el precepto dominical. Pero busca una misa en la cual la prédica, sea tibia, inodora, tan insípida como su espectador. Una prédica que sea dicha con voz suave, acompañada de un rostro blanquecino y un gesto amorfo, en la cual se predique el ecumenismo y el “amor”. Ahí, en la prédica exultante de relativismo e impregnada de protestantismo, él encuentra una dulce y reconfortante justificación para su inacción, para su inoperancia, para su irresponsabilidad frente al momento que vive la nación. Y así cada domingo asiste a oír misa, en la parroquia del progresista de su predilección, quien aplica la anestesia necesaria – con un método y rigor clínico- para aplacar la voz – cada vez más tenue – de su conciencia. Conciencia, que con el tiempo, va quedando muda y adormecida.
Este personaje, sin embargo, a veces habla con voz fuerte y clara. Es cuando ataca al derechista auténtico: al católico que entiende que Nuestro Señor Jesucristo debe ser amado y obedecido por las naciones y que éstas, deben ser devueltas al seno de la Cristiandad. El derechista auténtico comprende que sin la penetración de la verdadera fe en todas las instituciones y ámbitos de la sociedad civil, la paz social es solo una quimera más del mundo moderno. Y con ese pensamiento “medieval” (medieval es un insulto gravísimo para un mediocre de éstos), el católico derechista se gana, invariablemente, la fobia del personaje que describimos. Y entonces el mediocre alza la voz y muestra sus garras. Ahí su tolerancia se acaba.
Este perfil es necesario para el avance comunista
El neo-comunista sonriente, para implantar su plan de control total, necesita que el perfil del mediocre sea el perfil dominante, el perfil electoral por excelencia. Una enorme mayoría de mediocres y optimistas le garantiza al neo-comunista que no encontrará obstáculos relevantes para el éxito de su plan.
El ex guerrillero José Mujica asumiendo como presidente de Uruguay
Es lo que ocurrió en Uruguay recientemente. José Mujica, un ex-guerrillero que participó en atentados terroristas en los años 70, conquistó a la opinión pública uruguaya sonriendo e inspirando confianza y “madurez política”, apariencia suficiente para seducir a partidarios y opositores (2). Uno de los fundadores del movimiento terrorista Tupamaros, vuelve a la escena política sin la metralleta en mano, no con la guerrera verde olivo, sino con traje de civil, mirada afable, sonrisa de estadista. Y como el mediocre difícilmente reflexiona más allá de lo inmediato, no se pregunta: ¿en qué momento un guerrillero clandestino dejó de ser guerrillero? ¿cuál fue el hito que lo hizo cambiar de vida? ¿mudó sus convicciones políticas? ¿o esta nueva puesta en escena es un ardid para un nuevo avance?
Idéntico fenómeno ocurrió en Chile con Michelle Bachelet (1). De pasado frentista (perteneció al grupo terrorista Manuel Rodriguez) logró encantar al electorado con un carácter suave y comprensivo, de aspecto empático y maternal.
Michelle Bachelet y Evo Morales
Si en Venezuela el mediocre representara una minoría, Chávez no podría perpetuarse en el poder con su plan de ingeniería social estalinista. Son muchas las pruebas que avalan lo que digo. Pero Chávez conoce bien el perfil incauto e ingenuo del mediocre. En un comienzo, le habló al mediocre como le habla el sacerdote en la prédica del domingo. Y para él, esto tiene la dulzura de la miel. No se puso un alba, claro (los sacerdotes modernos tampoco son observantes en este sentido) y le habló al oído, cual pastor, con voz dulce y una de esas sonrisa que son evidencia de “madurez política”. El mediocre, entonces, quedó encantado, deslumbrado y confió en Chávez.
Daniel Ortega, Hugo Chavez y Manuel Zelaya
Similar proceso vive Ecuador con Correa, el sponsor de las FARC. Y Nicaragua, con Ortega. Y en Paraguay, con el obispo comunista Lugo. Y en la Cuba castrista, cuyo régimen reprime con puño de hierro todo lo que no tenga el hedor podrido del comunismo.
¿Qué ocurre en Brasil?
En Brasil, la delfina de Lula, Dilma Rousseff es candidata a dirigir los destinos de la nación más importante del continente. La escalada neo-guerrillera tiene en Brasil una exponente del comunismo sonriente, que tanto tranquiliza al burgués que esconde la cabeza como la avestruz.
¿Quién es Dilma Rousseff en realidad? Respuesta simple: una ex guerrillera comunista. Claro que una neo-guerrillera que cambió la metralleta por un notebook, la selva y los campamentos por las oficinas de lujo, el discurso incendiario y la vida clandestina por la imagen cercana y cálida, para así ganarse el apoyo de las masas desinformadas y el voto de los optimistas moderados.
La ex guerrillera Dilma Rousseff, candidata a la presidencia de Brazil
En los años 60, Dilma Roussef ya militaba (con poco menos de 20 años) en una célula terrorista que se alzó contra el gobierno militar de la época. Comenzó su “carrera” guerrillera en la “Organización Revolucionaria Marxista Política Operaria”, conocida como Polop. Se casó con Claudio Galeno, especialista en fabricación de bombas, en aquella época. A inicio de los años setenta, fue detenida por las fuerzas de seguridad, que la buscaban por aglutinar movimientos guerrilleros comunistas en la Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares. Fue detenida en 1970 y liberada en 1972. Fue entonces cuando partió a entrenarse en técnicas guerrillleras a Uruguay y luego regresó para participar en recaudaciones de fondos para los movimientos subversivos, intentos de secuestro (como el del entonces titular de Hacienda, Delfim Netto), además de participar en robos, etc. Si Dilma gana la elección, necesariamente – la matemática lo demuestra – es con el voto católico. Se estima que el 75% de los brasileros profesan la verdadera fe. Si Dilma gana la elección, sólo fue con el voto de ellos. Y mientras esta foresta latinoamericana se incendia, el burgués acomodado, lee el diario, toma café, va a misa y disfruta de la prédica. Dilma lo conoce bien. Ella le habla al oído también y le sonríe con “madurez política”, con la sagacidad de Chávez.
Pero, la lógica exige preguntarse lo siguiente: ¿hasta cuándo durará la sonrisa del neo-guerrillero comunista? ¿cuánto duró la sonrisa de Chávez? ¿Y la de Fidel Castro? ¿Qué ocurrirá cuando los neo-guerrilleros dejen de sonreír? El mediocre venezolano que votó por Chavez, puede contestar la pregunta para nosotros.
Nota del autor: Vea el video que sigue a continuación
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Notas: (1) Así lo señalaron con despecho sus antiguos camaradas de armas en una conferencia de prensa dada en abril del 2003: "La ministra Bachelet fue militante del Frente y tuvo una activa participación. Algo que para nosotros es motivo de orgullo, por lo que repudiamos a aquellos que dan la espalda, que niegan tres veces, y que se avergüenzan de su pasado" La Tercera online, 19/4/2003, http://www.clublatercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5664_29245076,00.html
(2) Yahoo noticias, 1 de marzo del 2010.
El Comunismo tiene dos aspectos principales que trata de introducir en la legislación de los países occidentales. El primero, que pertenece al campo, es la reforma agraria, referente a la participación de los trabajadores de la tierra en la propiedad de los campos. El segundo aspecto, que pertenece a las ciudades, es la participación de los trabajadores industriales o comerciales en la propiedad de la empresa – la llamada autogestión en las empresas. Cuando estas dos leyes son introducidas en un país, el Comunismo tiene una cabeza de puente para conquistarlo.
Para introducir esas leyes, el Comunismo cuenta hoy en día con la valiosa colaboración de la Iglesia Conciliar que ha rebautizado los viejos principios comunistas y les ha dado una fachada “católica.” Los principios detrás de esas leyes, sin embargo, continúan siendo los mismos que dirigieron el viejo Comunismo:
• una distribución universal igualitaria de los bienes, y
• el acceso común a los medios de producción.
Pero ellos ahora son presentados bajo una cubierta “bíblica,” “profética,” o incluso bajo un mensaje “mesiánico” que pretende defender a los pobres, que deben ser liberados de la explotación por parte de los propietarios. Es el mismo viejo lobo con piel de oveja, o bajo una capa de pastor, para ser más preciso en la metáfora.
Siendo Cardenal, SS Juan Pablo II solía tomar días de camping de una manera inexplicable.
Otra fotografía del Cardenal Wojtyla, luego Juan Pablo II, en un día de camping. Desconcertante.
El espíritu intervencionista del reciente comunicado del Departamento de Estado sobre Honduras no podía ser más brutal, constituyendo un ejemplo típico de vuelta de la "política del garrote"... contra el antichavismo, mientras se impulsa una suicida "política de sonrisas" hacia el "eje del mal" latinoamericano
Por Armando F. Valladares, Septiembre 8, 11:45 AM
El 3 de septiembre pp., el Departamento de Estado norteamericano, en nombre de la secretaria de Estado Hillary Clinton, dio a conocer un comunicado que tiene como objetivo visible golpear al actual gobierno provisorio de Honduras pero que, en el fondo, pretende quebrar la resistencia del heroico pueblo hondureño, en su lucha a favor de la libertad. Se trata de un comunicado que refleja un deplorable intervencionismo prochavista en los asuntos internos de otro país.
La opinión pública sigue comentando el deceso del llamado “rey del pop”. En Chile, era de esperarse, esta noticia sigue siendo titular de alguna manera. Una de las aristas más macabras de esta historia es que el cantante, Jackson, murió por una sobredosis de anestesia. Era adicto a un medicamento anestésico. Esa anestesia le costó la vida, lo aniquiló.
Más de alguien comentó esta trágica muerte, fruto de esa sobre-dosis de anestesia. Paradójicamente, afirmó algo similar, un fiel que entraba a la misa del domingo. Camino a la entrada comentaba: “Y pensar que la anestesia terminó llevándolo a la ruina”. Lo paradójico de esa situación es que quienes comentaban el deceso de Jackson, fruto de la anestesia, avanzaban – inadvertidamente tal vez – por un proceso muy similar, en un plano superior: en las ideas y en la Fe.
Explicaremos por qué vemos una potente analogía de caminos a la ruina por un mismo mecanismo, un anestésico.
En nuestro país y en el mundo presenciamos la violenta arremetida de minorías que imponen, de alguna manera, sus ideologías a mayorías pasivas, “masas” propiamente. Lo corriente es que esas “masas pasivas" no sean, de modo alguno, partidarias de las ideologías de aquellas minorías, pero que por un proceso misterioso, terminan aceptándolo. Ese proceso, en particular, es lo que llamamos un proceso “anestésico”: el mecanismo para desmovilizar una reacción y permitir el triunfante avance de doctrinas ajenas.
Veamos un ejemplo: en Chile existe un movimiento llamado MOVILH: Movimiento de Liberación Homosexual, el cual promueve la equiparación de una situación anormal – la convivencia de dos personas del mismo sexo – al matrimonio cristiano. Para respetar los límites y la extensión apropiada de esta columna, no expondremos la extensa demostración de que aquella conducta, la sodomía, es un pecado que “clama a Dios por venganza” como dicen las Sagradas Escrituras y como enseña la Iglesia Católica. Ese movimiento, para conquistar la cima de la legitimidad, necesita de la colaboración de un “compañero de ruta” que le permita aumentar su prestigio y aparente legitimidad frente a estas "masas pasivas". Luego, los demagogos - aquellos que remplazaron a la antigua política de "principios"- podrán decir cómodamente: “es un tema país” o “no podemos obviar esta realidad” etc.
Veamos otro ejemplo: El senador Eduardo Frei y candidato presidencial de la Concertación valoró el trabajo de la Iglesia en Chile, tras reunirse por casi una hora con el Arzobispo de Concepción, Monseñor Ricardo Ezzati A., en su visita a Concepción. El parlamentario manifestó su gratitud por el encuentro con el Pastor, recordando que existe una muy cercana relación, ya que lo conoció cuando fue Obispo de Valdivia, que es su circunscripción senatorial. “Es una costumbre, que cada vez que visito una zona, saludo a las autoridades y por supuesto al Pastor de la zona. A Monseñor Ezzati lo conozco hace años y es una autoridad importante, porque además ha hecho un gran aporte en la educación y para el país. Además, la Iglesia hace también un gran aporte por la visión que tiene de los temas, que son muy cercanos a la gente y por eso, es muy importante escuchar a la Iglesia, afirmó” [1]
Desde que se adhirió al ALBA, a cambio de unos cuantos denarios, Manuel Zelaya dejó de representar los intereses de los hondureños y se convirtió en un agente al servicio del Foro de Sao Paulo y de Hugo Chávez.
Su intento ilegal de modificar la Constitución, para mantenerse indefinidamente en el poder, constituye -sin duda alguna- un golpe de Estado.
La decisión de las Fuerzas Armadas de desobedecer la orden de distribuir el material electoral para el referendo, así como las protestas populares que ha habido en estos días, no pueden calificarse como insubordinación; se trata de acciones plenamente justificadas, con el objetivo de defender el orden constitucional vigente.
Las declaraciones de los gobiernos pertenecientes al ALBA en defensa de Zelaya, constituyen una intervención indebida en los asuntos internos de Honduras, y no buscan mantener la legalidad, sino respaldar las pretensiones totalitarias de su colega. Las amenazas de Hugo Chávez al pueblo hondureño son groseras, prepotentes e inaceptables.
Es de esperarse que en los próximos días, voces vinculadas al castro-comunismo cubano y al Foro de Sao Paulo, expresen su opinión en apoyo a Zelaya, alegando que existe un golpe en su contra. Sin embargo, esas voces no son espontáneas, sino que responden a un plan orquestado por el gobierno cubano y financiado por el gobierno venezolano.
José Miguel Insulza no actúa como Secretario General de la OEA, sino como vocero del Partido Socialista de Chile, miembro del Foro de Sao Paulo; por eso no presiona a Manuel Zelaya, por querer imponer una Constitución totalitaria, sino al pueblo hondureño y a sus Fuerzas Armadas, que simplemente buscan protegerse de una dictadura.
La dupla Chávez-Insulza ha permitido imponer violaciones a las Constituciones de Bolivia y Ecuador, logrando de esta manera que Evo Morales y Rafael Correa -ambos integrantes del ALBA- puedan eternizarse en el poder y controlar los poderes públicos.
Con base en lo anteriormente expuesto, sugerimos respetuosamente a los hondureños:
Primero, que las instituciones -unidas o por separado- emitan comunicados rechazando la intervención indebida de Chávez en los asuntos internos de Honduras, declarándolo -incluso- persona non grata. Esa acción impedirá que Chávez siga actuando impunemente.
Segundo, no dejarse presionar por Insulza, ni por opiniones internacionales manejadas desde Cuba.
Tercero, resolver esta crisis recurriendo única y exclusivamente a los factores internos.
Y cuarto, mantenerse firmes, en cuanto a no permitir -por ningún motivo- que la Constitución y el orden democrático sean violados por el Ejecutivo.
Artículo publicado en la página Católica La Denuncia Profética
Por André Garcia, editor de SACRALIDADE
En la tarde del 30 de junio hubo una inmensa manifestación en Honduras a favor del nuevo presidente constitucional Roberto Micheletti quien refiriéndose a Chávez dijo: “A ese señor venezolano que está amenazando invadir nuestro país, le digo que aquí se va a enfrentar con siete millones y medio de soldados que defenderán su patria.”
Millares de hondureños manifestaron su apoyo al nuevo presidente Micheletti
En cuanto sucedía eso, la deposición del presidente derrocado Manuel Zelaya provocó otras repercusiones en el mundo. Lula, estando en una visita al dictador de Libia – y sin ningún rubor en el rostro – pidió “respeto a la democracia hondureña,” es decir, pidió apoyo a Manuel Zelaya. Y nuevamente se manifestó en el mismo sentido diciendo: “Lo que ocurrió en Honduras fue un acto insensato.” Los gobiernos de Chile y México decidieron retirar sus embajadores como medida de apoyo al presidente depuesto. El Banco Mundial suspendió todos los créditos para Honduras.
Zelaya pronunció un discurso en la Asamblea General de la ONU, la que aprobó este martes una resolución en la cual pide su “inmediata e incondicional” restitución como presidente “legítimo y constitucional.” “Voy a regresar por voluntad propia y bajo la protección de la Sangre de Cristo, por Dios y por mi pueblo,” dijo el ex presidente. De ese modo invocó a Dios para promover su agenda que implementa la revolución neocomunista continental.
Cuando leí la noticia, publicada en un blog, me causó risa. En parte, por lo comentarios de los otros lectores, en parte por lo inédito. Me explico.
Fruto de la reciente crisis económica mundial (un verdadero descalabro planetario en términos económicos) el desempleo ha vuelto a encabezar la lista de problemas de la sociedad contemporánea. Y, por supuesto, es comprensible que aquello que genera el sustento – el empleo – sea una de las preocupaciones terrenales que más impactan al hombre. Santo Tomás – no recuerdo la cita en este momento – dice algo en la línea de que el hombre, conseguido el sustento y progreso material, posee las ventajas necesarias para elevar el alma a temas superiores a lo estrictamente cotidiano y prosaico. En otras palabras, mientras no solucione esos problemas mínimos (como pagar el arriendo o dividendo de su casa o el alimento diario) tendrá dificultades adicionales para abordar aspectos más sublimes como, por ejemplo, “la realeza de Nuestra Señora la Virgen”. Probablemente, me imagino, quien no consigue una renta que dé sustento a su familia e hijos, tendrá grandes problemas para leer un texto interesante sobre la vida de San Buenaventura en la tranquilidad de un merecido descanso. No siendo un entendido en la maravillosa obra tomista, el principio expuesto por el Doctor Angélico, lo comprendo así, aunque en rigor, ciertamente falte yo a ciertas precisiones que un lector más conocedor podrá aportar por este blog. Pero como idea general, creo que se entiende.
En esta crisis económica, indudablemente, el desempleo es uno de los efectos que más preocupan a las personas (máxime si el hombre moderno está lejos de “procurar el Reino de Dios en la Tierra” para que lo demás, se le dé por añadidura…)
Frente a las malas noticias en materia de desempleo que se han dado a conocer en Chile, la Ministra del Trabajo, hizo unas declaraciones muy interesantes que podrán darle a quien está buscando empleo, ciertas “luces” (aunque tal vez, sean sombras) sobre qué hacer (y a fin de cuentas, qué no hacer) en este difícil momento.
Como del socialismo, aquella doctrina perversa denunciada por los Papas, no se pueden cosechar sino los peores males, era de esperarse que el gobierno socialista de Bachelet diera frutos como estos: insensatez que desconcierta.¡Y pensar que la nación es gobernada por estos personajes!
Reproducimos una noticia publicada en un periódico local en su versión digital.
¡¡Buena lectura!!
PS: Le sugiero no seguir al pie de la letra las recomendaciones de la Ministra de la Concertación.
+ + +
8 de Mayo de 2009
"Para no presionar el mercado laboral", dijo
El insólito llamado de la ministra del Trabajo a no buscar empleo
Luego que el INE informara que la cesantía se encumbró a 9,8% el trimestre febrero-abril, la ministra Claudia Serrano llamó a la población a buscar una ocupación sólo cuando sea "estrictamente necesario", e insistió en que "no es la recomendación" buscar por primera vez empleo "en un momento en que no se está generando mucho nuevo empleo en el sector trabajo".
Por El Mostrador
Un insólito llamado hizo este jueves la ministra del Trabajo, Claudia Serrano, al evaluar la cifra de desempleo de 9,8% que dio a conocer el INE y que corresponde al trimestre móvil febrero-abril.
La secretaria de Estado instó a que quienes "no están apremiados" a no buscar un nuevo empleo, ya que con ello sólo presionan al mercado laboral.
"Quisiéramos decirles a quienes no están apremiados o cuyos cónyuges, hijos, familiares tienen tranquilidades en materia de empleo, que no presionen el mercado de trabajo en este año porque eso hace más difíciles las cosas, es decir, siempre que sea necesario, por supuesto buscar trabajo", dijo.
Y añadió: "si no es estrictamente necesario, no es la recomendación partir por primera vez y activarse a buscar empleo".
La secretaria justificó su posición al considerar que el país está en un momento "en que no se está generando mucho nuevo empleo en el sector trabajo".
Claudia Serrano dijo también que la cifra de 9,8% de desempleo, aunque "no es grata", era esperada por el Gobierno, el que "está abocado a aminorar el impacto en materia de empleo que va a traer la crisis".
Los Pastores Allanan el Camino al Gobierno Socialista
Editorial El Cruzado - Lunes 25 de Mayo del 2009
Como una “estadista” calificó Monseñor Goic, Presidente de la Conferencia Episcopal, a la Presidenta Michelle Bachelet, el recién pasado 21 de mayo, en las celebraciones de las Glorias Navales (1). La razón, simple y confusa a la vez:
"Quiero destacar el final del mensaje, donde con una altura de estadista la Presidenta señala que el país es de todos y que las legítimas divergencias, que son normales en una sociedad democrática no deben hacer perder el objetivo final, que es trabajar todos por la patria y hacer de Chile una nación cada vez más justa, más prospera y más equitativa para los pobres”, sostuvo en declaraciones a radio Cooperativa. (2)
Frente a estas declaraciones del purpurado, cabe preguntarse: ¿qué puede justificar que a la Presidenta se le llame “estadista”? La duda y el silencio del lector presagiarán la respuesta: nada.
Las “legítimas divergencias” hoy en Chile Como es de público conocimiento, el Ministerio de Educación, cuyo Ministro recibe directrices personalmente de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, aceptó que un grupo de presión pro-homosexual reparta en 250 colegios, recientemente, un libro que insta a los escolares a aceptar la homosexualidad, el “transformismo”, la teoría de género, etc. (3).
Escolares reciben del director del grupo de presión pro-homosexual, MOVILH, los ejemplares
El gobierno de la “estadista” Bachelet – como la califica con admiración Monseñor Goic – se manifestó sobre este tema. La Jefa del Departamento de Educación Extraescolar del Ministerio de Educación, Magdalena Garretón, afirmó que "son muy bienvenidos los materiales para enseñar en este tema (sexualidad)", refiriéndose a dicho texto, llamado: "Educando en la diversidad. Orientación sexual e identidad de género en aulas”(4).
Compartiendo la misma doctrina de las “legítimas divergencias” de Monseñor Goic, la Sra. Garretón, agregaba un mes antes que el purpurado, otra aparente contradicción supuestamente positiva:
“Herramientas como el material que hace el Movilh o los que edita la Universidad Católica de la Santísima Concepción (...) son muy bien recibidos”.
Bien se podría decir del antiguo refrán: “Dios los crea y la Conferencia Episcopal, los junta”.
¿Qué dice el libro difundido con la aprobación del MINEDUC? En resumidas cuentas, el libro difundido por la organización MOVILH (Movimiento por la Liberación Homosexual) y con la venia del MINEDUC, promueve abiertamente la aceptación de la homosexualidad y sus variantes como una conducta normal en los escolares chilenos. En otras palabras, si Ud. querido lector, tiene hijos, vaya preparando una buena explicación para cuando estos le pregunten por qué no se consideraba “antiguamente” natural una seudo-familia con dos padres varones. Y argumente bien, porque lo más probable es que su hijo ya haya sido “formado” por los aliados del gobierno de la “estadista”, Bachelet, en materia de educación sexual: un veneno que corromperá las inocentes almas de sus hijos.
Observe esta fotografía, extraída del documento que se repartió ya a 250 colegios en nuestro país. Se puede apreciar un detalle que apenas pasa desapercibido: al dibujo del varón, se le trata de “Ella”. El texto explica – también consonante con la teoría de las “legítimas divergencias” – que una mujer puede considerarse hombre porque, a pesar de haber nacido mujer, su “identidad de género” (un rol que se puede asumir según sea el gusto de cada cual) es masculina. Por su parte, un hombre que supuestamente “nació con un físico masculino” pero que tiene “identidad de género” femenina, lógicamente debería ser un transexual por pertenecer a otro sexo. La condición de hombre y mujer no estaría, de acuerdo a esta perversa doctrina, dada por la naturaleza del ser humano sino que por una “identidad” subjetiva. Nada más distante a la realidad, nada más nocivo para alejar a las almas de la Verdad, de la vida cristiana y del orden natural.
Este cuadro comparativo, extraído del mismo texto, sirve para ilustrar el contenido del libro. En resumidas cuentas, si quisiera leer correctamente esta tabla, debería invertir el encabezado que dice: “Mitos” por “Realidad” y viceversa.
La resistencia católica frente al anestésico ideológico del purpurado ¿Qué podrá opinar un católico frente a la avanzada de las huestes de la inmoralidad? Para responder, debería recordarse que el Presidente de la Conferencia Episcopal, acaba de alabar públicamente al Gobierno socialista de Michelle Bachelet, calificándola a ella como “estadista”. Prestigiado el gobierno socialista de Bachelet, por la máxima autoridad religiosa del país, un parroquiano que quiera reaccionar – dentro de los cánones de la legalidad, claro – no podrá menos que dudarlo. ¿Cómo reaccionar frente a un gobierno socialista y pervertidor, si Mons. Goic, lo alaba?
Habituados a la omisión de los Pastores (silencio que se rompió anteriormente sólo para defender al terrorismo comunista), pensábamos que encontraríamos un silencio pecaminoso (5), entreguista, frente a esta avanzada de la inmoralidad. Pensábamos que ocurriría lo mismo que ocurrió cuando se ofendió a la Santísima Virgen en un show profano en enero con las “Vírgenes Show”(6): silencio diabólicamente cómplice. Sin embargo, esta vez la voz de los Pastores se hizo escuchar para pavimentarle el camino al socialismo “democrático”, cabeza de puente del comunismo.
Frente al apoyo del Presidente de la Conferencia Episcopal al gobierno socialista de Bachelet: ¿qué pensar? La historia del siglo XX nos muestra, con horrorosa evidencia, que el socialismo, lejos de propiciar el bienestar de la nación, lo empeora. Una sociedad que se rige por los principios de la lucha de clases y del socialismo ateo, para desilusión del Presidente de la Conferencia Episcopal, no será nunca “más justa, más prospera y más equitativa para los pobres”. Al contrario, la historia muestra que el socialismo fue siempre el puente al comunismo, la vía lenta en un mismo rumbo: la sociedad anticristiana que soñaba Marx.
Las declaraciones del purpurado inspiran a los fieles una coexistencia armoniosa entre el socialismo del gobierno de turno -cuya Presidenta tuvo nexos con movimientos guerrilleros en el pasado (7)- y el mundo católico. Tal parece ser el anhelo de la máxima autoridad de la Iglesia chilena. Un socialismo católico parece asomarse en las extrañas declaraciones de monseñor.
Finalmente, para no caer en los errores del socialismo católico, ofrecemos a nuestros lectores – y a los Pastores - la perenne enseñanza del Papa Pio XI a este respecto: “Socialismo religioso, socialismo católico son términos contradictorios: nadie puede ser al mismo tiempo buen católico y verdadero socialista” – Encíclica “Quadragesimo Anno”.
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Nota del Autor: si quisiera conocer el libro en cuestión, puede descargarlo haciendo click en este link. Como sea, su contenido no es recomendable si no se aborda con el correcto criterio.
Cuando estudiamos la triste historia de la caída del Imperio de Occidente, nos cuesta comprender la miopía, la displicencia y la tranquilidad de los romanos ante el peligro que iba tomando cuerpo. Roma sufría, para colmo, de un arraigado hábito de vencer. A sus pies estaban las más gloriosas naciones de la Antigüedad: Egipto, Grecia, toda Asia. La ferocidad de los celtas estaba definitivamente ablandada. El Rhin y el Danubio constituían para el Imperio una espléndida defensa natural. ¿Cómo recelar que los bárbaros, que vagaban en las selvas vírgenes de la Europa Central, pudiesen poner en riesgo serio tan inmenso edificio político?
Acostumbrados a esta visión, los romanos no tuvieron flexibilidad de espíritu para comprender la nueva situación que, poco a poco, se iba creando. Los bárbaros atravesaron el Rhin, comenzaron sus invasiones; delante de ellos la resistencia de las legiones resultó débil, indecisa, insuficiente. No obstante, los romanos continuaron ignorando el peligro, cegados por la sed absorbente de los placeres, por una parte, e iludidos, por otra, por lo que se llamaría en la detestable terminología freudiana, un "complejo" de superioridad. Es lo que explica la tranquilidad mortal en la que, hasta el fin, se mantuvieron.
Aunque consideremos dentro de este conjunto el misterio de la inercia romana, el cuadro nos parece singular y, quizás, un tanto forzado. Lo comprenderemos mucho mejor, más al vivo, si consideramos otro gran misterio que ocurre ante nuestros ojos y del cual somos, en cierto modo, participantes: la gran inercia del Occidente cristiano ante la resurrección de la gentilidad afro-asiática. El tema es demasiado vasto para tratarlo en bloque. Bastará, para que lo comprendamos bien, que consideremos un sólo aspecto del fenómeno: la renovación del mundo musulmán.
Es un tema que el LEGIONARIO, ya habituado a no ser comprendido, ha abordado con una insistencia que ha parecido a veces inoportuna. Pero la cuestión merece ser examinada una vez más. Recordemos rápidamente algunos datos generales del problema.
Como se sabe, el mundo mahometano abarca una franja territorial que comienza en India [en la época en que fue escrito este artículo, Pakistán y Bangladesh aún hacían parte de India], pasa por Arabia y Asia Menor, alcanza Egipto y termina en el Océano Atlántico. La zona de influencia del Islam es inmensa desde todos los puntos de vista: territorio, población, riquezas naturales. Pero hasta hace poco tiempo, ciertos factores inutilizaban de modo casi completo todo ese poderío. El vínculo que podría unir a los mahometanos de todo el mundo sería, evidentemente, la religión del profeta. Pero ésta se presentaba dividida, débil, y totalmente desprovista de hombres notables en la esfera del pensamiento, del mando o de la acción. El mahometanismo vegetaba, y esto parecía ser suficiente para el celo de los altos dignatarios del Islam. El gusto por el estancamiento y por la vida meramente vegetativa era un mal que alcanzaba también la vida económica y política de los pueblos mahometanos de Asia y de África. Ningún hombre de valor, ninguna nueva idea, ningún emprendimiento verdaderamente grande podía llevarse adelante en esta atmósfera. Las naciones mahometanas se cerraban, cada cual sobre sí misma, indiferentes a todo lo que no fuese el deleite tranquilo y menudo de la vida cotidiana. Así vivía cada una en un mundo propio, diversificada de las otras por sus tradiciones históricas, profundamente diversas, separadas todas por su recíproca indiferencia, incapaces de comprender, desear y realizar una obra común.
En este cuadro religioso y político tan deprimido, el aprovechamiento de las riquezas naturales del mundo mahometano —riquezas que, consideradas en su conjunto, constituyen uno de los mayores potenciales del globo— era evidentemente imposible. Todo era ruina, disgregación y torpor.
Así arrastraba sus días Oriente, mientras que Occidente llegaba al ápice de su prosperidad. Desde la era victoriana, una atmósfera de juventud, de entusiasmo y de esperanza soplaba por Europa y América. Los progresos de la ciencia habían renovado los aspectos materiales de la vida occidental. Se daba crédito a las promesas de la Revolución y, en los últimos años del siglo XIX, se esperaba que el siglo XX fuese la era de oro de la humanidad.
Un occidental colocado en este ambiente se persuadía a fondo de la inercia y de la impotencia de Oriente. Hablarle de la posibilidad de resurrección del mundo mahometano, le parecía algo tan irrealizable y anacrónico, cuanto el retorno a los trajes, a los métodos de guerra y al mapa político de la Edad Media.
De esta ilusión vivimos todavía hoy. Y, como los romanos, fiándonos en el Mediterráneo que nos separa del mundo islámico, no percibimos los fenómenos nuevos y extremamente graves que ocurren en las tierras del Corán.
Es difícil abarcar, en un sintético discernimiento, fenómenos tan vastos y ricos como éste. Sin embargo, de un modo muy general, se puede decir que, después de la I Guerra Mundial, en todo el Oriente —y entendemos esta expresión en un sentido muy lato, abarcando en su totalidad las zonas de civilización no cristiana de Asia y de África— comenzó a darse un fenómeno de reacción anti-europea muy pronunciado. Esta reacción comportaba dos aspectos un tanto contradictorios, pero ambos muy peligrosos para Occidente. Por una parte, las naciones orientales comenzaban a sufrir con impaciencia el yugo económico y militar de Occidente, manifestando una aspiración cada vez más pronunciada por la soberanía plena, por la formación de un potencial económico independiente y de grandes ejércitos propios. Esta aspiración llevaba consigo, evidentemente, una cierta "occidentalización", es decir, la adaptación de la técnica militar, industrial y agrícola moderna, del sistema financiero y bancario euro-americano. Por otra parte, sin embargo, este brote patriótico provocaba un "renouveau" de entusiasmo por las tradiciones nacionales, costumbres nacionales, culto nacional, historia nacional.
Es superfluo añadir que el espectáculo degradante de la corrupción y de las divisiones a las que estaba expuesto el mundo occidental, concurría para estimular el odio a Occidente. Esto trajo consigo la formación en todo Oriente, de un nuevo interés por los viejos ídolos, de un "neo-paganismo" mil veces más combativo, resuelto y dinámico que el antiguo paganismo. Japón es un ejemplo típico, ultra típico tal vez, de todo este "processus" que intentamos describir. El grupo ideológico y político que lo elevó a la categoría de gran potencia y que ambicionó para él el dominio del mundo, fue precisamente uno de estos grupos neo paganos obstinadamente apegados a los viejos conceptos de divinidad del Emperador, etc.
Un fenómeno más lento y, sin embargo, no menos vigoroso que el de Japón, se dio en todo el mundo oriental. India está en la inminencia de conquistar, en virtud de este fenómeno, su independencia [recuérdese que el presente artículo es de 1947]. Egipto y Persia ocupan hoy en día una situación ventajosa en la vida internacional y progresan a pasos rápidos. Mucho antes de esto, Mustafá Kemal renovó Turquía.
Todas estas naciones, estas potencias podemos decir, se sienten orgullosas de su pasado, de sus tradiciones, de su cultura, y desean conservarlas con ahínco. Al mismo tiempo, se muestran ufanas de sus riquezas naturales, de sus posibilidades políticas y militares, y del progreso financiero que están alcanzando. Día a día ellas se enriquecen, construyen ciudades dotadas de un aparato gubernamental eficaz, de una política bien adiestrada, de universidades estrictamente paganas, pero muy desarrolladas, de escuelas, hospitales, museos, en fin, todo lo que para nosotros significa algún modo de poder y de progreso material. En sus arcas, el oro se va acumulando. Oro significa posibilidad de comprar armamentos. Y armamento significa prestigio mundial.
La ciudad de Dubai, en los Emiratos Arabes, es un ejemplo del progreso material y financiero.
Es interesante notar que el ejemplo nazi impresionó fuertemente al Oriente. Si un gran país como Alemania tiene un gobierno que abandona el cristianismo y no se sonroja al volver a los antiguos ídolos, ¿qué hay de vergonzoso en que un chino o un árabe permanezcan en sus religiones tradicionales?
Todo esto transformó al mundo islámico, y determinó en todos los pueblos mahometanos, de India a Marruecos, un estremecimiento que significa que el sueño milenario en que estaban sumergidos acabó. Pakistán —estado musulmán hindú, en vísperas de independencia— Irán, Irak, Turquía, Egipto son los puntos altos del movimiento de resurrección islámica. Pero en Argelia, en Marruecos, en Libia, en Túnez, la agitación también se intensifica. El nervio vital del islamismo revive en todos esos pueblos, haciendo renacer en ellos el sentido de la unidad, la noción de los intereses comunes, la preocupación de la solidaridad y el gusto por la victoria.
Nada de esto quedó en el aire. La Liga Árabe, una confederación vastísima de pueblos musulmanes, une hoy a todo el mundo mahometano. Es, al contrario, lo que fue en la Edad Media, la Cristiandad. La Liga Árabe actúa como un vasto bloque, ante las naciones no árabes y fomenta por todo el norte de África la insurrección. La evasión del gran mufi fue una clara manifestación de la fuerza de esa Liga. La puesta en libertad de Abd-El-Krim es más que ésto, pues reafirma el propósito deliberado en que está la Liga de intervenir en los asuntos del África Septentrional, promoviendo la independencia de Argelia, Túnez, Tripolitania y Marruecos.
¿Será preciso tener mucho talento, mucha perspicacia, informaciones excepcionalmente buenas para percibir lo que significa este peligro?
(*) “Legionario”, 15 de junio de 1947.
Este texto fue escrito en 1947 por Plinio Correa de Oliveira
El mediocre posee alguna noción de muchas cosas. Noción vaga y fluctuante, por supuesto, que no le cuesta adquirir ni conservar. Se imagina alcanzar la cúspide de sí mismo cuando encuentra —para designar cada noción—alguna palabra vistosa o que, por lo menos, no forme parte del lenguaje corriente.
Entre nosotros, una de las palabras preferidas del mediocre es “radical”. Siente en el aire que tachar a algún adversario de radical es serle nocivo. El ser “radical” provoca un rechazo meticuloso y exacerbado. Entonces, conviene ser anti radical, porque eso atrae simpatías. He aquí a nuestro mediocre “quijoteando” anti radicalismo por donde quiera que pase. Pero se marchitará y cambiará de tema en cuanto alguien le objete que un anti radicalismo tan ardoroso no pasa de ser una mera forma de radicalismo. Pues para rebatir esa objeción —por otra parte, tan obviamente verdadera— el mediocre necesitaría conocer exactamente y a fondo lo que quiere decir “radical”. Ahora bien, su espíritu divagante aborrece los conceptos precisos y profundos.
Análogo resulta el uso que el mediocre hace de la palabra “libertad”. Esta le recuerda, al mismo tiempo, la trillada trilogía “libertad, igualdad, fraternidad”, que él oyó elogiar mil veces, y que le gusta. Libertad recuerda, además, la vistosa estatua del puerto de Nueva York, que él ha visto en fotografías y anuncios. Y también un extenso y populoso barrio de la ciudad de São Paulo. En sus tiempos de joven fumaba cigarrillos “Liberty”. Y, de modo general, se encuentra en su espíritu la idea de que la libertad es algo que le da a cada uno la posibilidad de hacer absolutamente todo lo que considere deleitable.
Un ejemplo de la tiranía que nació en nombre de la libertad
De niño, esta palabra penetró en su espíritu. Su maestro retenía a los alumnos castigados, después de la clase, para copiar incontables veces frases como ésta: “El niño bueno es obediente y aplicado”. Cuando se acababa el tiempo, el maestro exclamaba contento: “¡Libertad! ¡Libertad!” Y todos los diablillos salían disparados a la calle, ávidos de extravagancias y tropelías. Este era el núcleo ideológico central que le quedaba acerca de la palabra libertad. El cigarrillo, el monumento, el barrio, homenajeaban de un modo o de otro esa cosa tan placentera que es la libertad. La trilogía le parece contener el mismo pensamiento con que la palabra florecía, sonriente, en los labios del maestro.
El mediocre no imagina que su superficialidad pueda tener efectos profundos. Si alguien se lo dijera, él se reiría incrédulamente. Enfrentar a un mediocre sería tarea fácil para cualquiera. Menos fácil es enfrentar cientos o miles. Pero ésa es hoy en día la contingencia inevitable de quienquiera que se entregue a la publicidad. Pues los mediocres llenan la tierra.
No creo que sean los más numerosos de entre los que leen estas líneas, que, sin embargo, tratan de ellos. Comprendo que no les resulten agradables. Un vistazo dado a un tópico u otro será suficiente para enfurecer a varios. Pues todo hombre —hasta el mediocre— es vivo y perspicaz cuando se habla de él. Sin embargo, no dudo en afirmar aun ante los mediocres, lo maléfico, lo profundamente maléfico de su frivolidad.
El arquetipo de las tiranías: La Revolución Bolchevique
Persuadido de que la libertad es un bien, el mediocre concluye que cuanto más libertad, mejor. La libertad absoluta es, para él, la felicidad total. Como elector, el mediocre dará su voto al candidato que le prometa libertad sin límites. Como candidato, el mediocre atrae el apoyo de todos sus congéneres. De donde transforma su campaña electoral en una pre degustación de la libertad absoluta, total y sin frenos. Naturalmente, eso acarrea, en todas las corrientes partidarias, la presencia y la victoria de un porcentaje de mediocres, mayor en unas, menor en otras. De ahí un impulso difuso de las actividades legislativas y gubernamentales, rumbo a lo extravagante, a lo descabellado, a lo desabrido. Pues, si todo está permitido... De la esfera estatal, ese impulso se extiende a todos los otros sectores de la sociedad. ¿Cuadro ya muy conocido de la realidad actual? Considere el lector este texto: “Cuando un pueblo es devorado por la sed de libertad, suele tener a la cabeza líderes serviciales que le proporcionarán toda la que quiera, hasta el punto de embriagarse con ella.” “Si los gobernantes resisten entonces a los deseos siempre más exigentes de sus súbditos, pasan a ser calificados de tiranos.” “Ocurre también que quien se muestra disciplinado en relación a los superiores es definido como hombre sin carácter, servil.” “Y que el padre, alarmado, acabe por tratar a sus hijos como a iguales, no siendo más respetado por ellos.” “El maestro no osa más reprender a los alumnos y éstos se ríen de él.” “Los jóvenes reivindicarán los mismos derechos, la misma consideración atribuida a los viejos, y estos últimos, a fin de no parecer demasiado severos, acaban dando razón a los jóvenes.” “En ese clima de libertad y en nombre de ésta, no hay consideración ni respeto por nadie.” “En medio de tanta licencia, nace y se desarrolla una mala hierba: la tiranía.”
Hoy, la tiranía en nombre de la libertad sigue siendo aprovechada por los comunistas, herederos de la Revolución Francesa y la Revolución Bolchevique.
¿Es éste el cuadro de la situación actual? Sin duda, el cuadro describe bien los días borrascosos que vivimos. Y llama la atención, con sutileza y precisión geniales, hacia el provecho que de este tifón de demo mediocridad sacan los sembradores de tiranías. O sea, hoy, los comunistas. Pero el cuadro data... de mucho antes: siglo IV antes de Cristo. Su autor es Platón, que así denuncia a los radicales del liberalismo cómo siendo, en la democracia, los verdaderos padres de la dictadura. El trecho es de “La República”. Eso no es sólo del siglo IV antes de Cristo, ni sólo de hoy. Es de siempre. Está en la propia naturaleza de las cosas.
* * *
Y tengo algo más que añadir: no he transcrito al gran filósofo directamente. Me he limitado a verificar que esas palabras son realmente suyas. Simplemente fueron sacadas, a manera de condensación, del texto original auténtico (Cfr. “The dialog of Platon”, Encyclopedia Britannica, In., Chicago- London-Toronto, 1952, pág. 412).
Esa condensación la encontró un amigo, enmarcada y colgada, en una pared de la sede... de un sindicato. He aquí cómo el gran y solemne Platón penetró así en un sindicato. Y no de ricos patronos ni de cultos profesores, sino de... ¡chóferes de taxi de Roma! Ese es el fruto, en un pueblo, no de lo demagogia, sino de la cultura y de la tradición. Insisto en la palabra “tradición”.
Hace unos días, un amigo al cual tengo gran estima, y con quien siempre compartí un especial interés por los temas de la Civilización Cristiana, levantó unas objeciones que lo hacían para mi, irreconocible. En efecto, mi amigo, cuyo nombre guardaré, siempre fue un anticomunista convencido. Católico apostólico romano, fiel al Magisterio Tradicional de la Iglesia, siempre manifestó ufanamente su posición irreconciliablemente anticomunista. A este joven católico, lo conocí defendiendo hidalgamente los principios que enseña la Iglesia sobre la secta comunista y proclamando la necesidad de combatir este flagelo. Y en ese debate, como digno hijo de la Iglesia Militante, él se mantuvo fiel en todo momento, cual cristero, cual requeté.
No tuve oportunidad de conversar con él por un par de años, hasta hace muy poco, cuando conversamos en un café. Para mi sorpresa, hablando de la tiranía comunista en Cuba, me recriminó la posición por la cual yo sostenía que en la isla, los verdaderos católicos no pueden coexistir en paz con el comunismo. Me dijo algo así: “Pensar que los católicos son perseguidos en Cuba, es no comprender las cosas, es como no leer el diario”. Acto seguido, me mostró una noticia de El Mercurio de Santiago, del 29 de noviembre del 2008 i, que dice que Raúl Castro, hermano del dictador marxista Fidel Castro, asistió a la primera ceremonia de beatificación en la Isla junto a un enviado papal (se beatificó a un hermano hospitalario- quien vivió en el 1850 aprox.- perteneciente a la magnífica orden de San Juan de Dios)
La presencia del sucesor de Fidel, fue “agradecida” por la autoridad eclesiástica. La ceremonia la presidió el Card. José Saraiva Martins, enviado de SS Benedicto XVI.
El Cruzado trasncribe un interesante artículo publicado por nuestro amigo y colaborador, Hernán Vásquez, editor del sitio Políticamente Incorrecto.
El tema que seleccionamos, es la INSOLITA APARICION DE UN DETENIDO DESAPARECIDO.
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No puede dejar indiferente a nadie el caso del detenido desaparecido aparecido del que hemos tomado conocimiento por un par de escuálidas notas aparecidas en la prensa de ayer y de hoy.
Se trata de un fulano que fue detenido en 1973 por la Fuerza Aérea, que estuvo dos días detenido, que vivió dos años en su casa y que finalmente viajó -legalmente- a Mendoza, Argentina, en 1975. Lo anterior,
Cuando observé por primera vez esta fotografía(i) sentí una fuertísima impresión. Fue tomada en el piso 69 del Rockefeller Center , en 1932, por Charles C. Ebbets y se llama “Almuerzo en la cima de un rascacielos”. Lo primero que impresiona es la sensación de altura, casi 70 pisos! Llama la atención lo expuestos que están estos hombres a un desenlace fatal: un movimiento en falso, una ráfaga de viento, una pequeña distracción y se enfrentarían inevitablemente a la muerte. Pero ellos están muy tranquillos. Parecen haber perdido la noción del gran peligro. El cuadro desafía el sentido común al presentar un binomio bizarro: sumo peligro, suma despreocupación.
De hecho, a nadie parece preocuparle la situación de extremo peligro en la que están. Es más, todo parece transcurrir normalmente; es como un día más en las vidas de cada uno. Uno le enciende un cigarrillo al compañero, el otro colega conversa con su amigo a la derecha y hasta gira el torso para poder conversar más cómodo. Otro lee un periódico. Distensión, relajo, normalidad, calma. Casi todos conversan, todos disfrutan de una hora de almuerzo tranquila y amena… al borde del precipicio.
Nadie puede negar que este grupo de operarios se acostumbró a vivir “al filo”, a observar el peligro de muerte y la tragedia sin tener la reacción natural del instinto de conservación. Sonriendo, leyendo, fumando. Viven en la delgada línea que divide el terreno de las posibilidades hipotéticas más atroces y la realidad dulcemente plácida… al borde del precipicio.
Las elecciones y el cuadro sicológico de la opinión norteamericana
Este cuadro del grupo de trabajadores en la construcción del Rockefeller Center refleja la mentalidad optimista que se expande de manera poderosa en EEUU y las demás naciones occidentales.
Me explico. Estados Unidos acaba de elegir al Presidente: el responsable de la conducción de los destinos del país, y lo han hecho, sin tener una versión clara de quién es realmente Barack Obama y sin saber qué opina respecto a los grandes temas éticos que son los que en definitiva trazan, como en un lienzo, el perfil moral de la nación.
Nadie al fin y al cabo, sabe decir con certeza, cuál es el contenido real de su pensamiento político más profundo y qué es lo que alimenta sus convicciones personales más íntimas.
Lo que sí sabemos
“Lo primero que haré como presidente será firmar el Acto de Libre Elección (Freedom of Choice Act)” dijo Obama en su discurso en julio del 2007 a los abogados pro aborto que se manifestaban preocupados por el incremento de la legislación pro-vida a nivel estatal (ii) . La legislación del Acto de Libre Elección (FOCA en inglés) es auspiciada por Obama y por otros 18 senadores que buscan imponer esta horrorosa legislación criminal y antinatural en los Estados Unidos. Esta legislación considera acciones legales y penas contra quienes se opongan a la demoniaca práctica del aborto en cualquier estado del país (iii). Asimismo, Obama ha apoyado desde el año 2005, políticas e iniciativas que bajo el nombre del “derecho a elegir”, promueven prácticas de “educación sexual” (concepto moderno usado para inculcar la sexualidad sin la moral católica en los jóvenes) y de planificación familiar (esto es, una mezcla de promociones de anticonceptivos, píldoras “del día después”, abortos y otros) (iv).
Desde esa fecha, ha votado en trece ocasiones a favor de dichas políticas (v). El año 2006, el recién electo Presidente declaraba:
“(…) Expliqué que creía que pocas mujeres toman la decisión de terminar un embarazo no deseaado, que toda mujer embarazada sintió toda la fuerza de los asuntos morales implicados y que luchó con su conciencia cuando tomó esa decisión que les arranca el corazón; que temía que una prohibición de abortar forzaría a las mujeres a buscar un aborto inseguro, como fue alguna vez hecho en este país (…)” (Barack Obama, The Audacity of Hope: Thoughts on Reclaiming the American Dream 197‐98 (2006)
Otro asunto importante (omitiremos en esta ocasión sus vínculos con organizaciones fundamentalistas y de corte terrorista) y que sí sabemos, es que las esperanzas de los optimistas que esperaban una agenda política centrista, se esfumaron con el viento. El reciente nombramiento del Rham Emanuel como Jefe del Gabinete, es sólo un delineamiento de los tiempos “de cambio” que se vienen en la política de gobierno norteamericana. Efectivamente, este personaje, congresista de Illinois, es reconocido por dos cosas: haber votado siempre a favor del aborto (vi) (igual que Obama), bajo cualquiera de sus formas, y por sus posturas radicales e intransigentes en dicha materia. Combinación que no presagia sino desgracia para los nuevos “Santos Inocentes” que morirán en las manos de un gobierno “democrático” norteamericano.
Si Obama cumple su promesa de campaña (“Lo primero que haré como presidente será firmar el Acto de Libre Elección”), la unidad nacional en torno al presidente electo, se rompe desde luego. ¿Cómo quedarán los optimistas?
Lo que la USCCB no dijo
La justicia manda reconocer a un grupo de obispos norteamericanos quienes, fieles a su vocación y actuando a la altura de los acontecimientos, en el último tiempo han ido señalado a los católicos qué posición tomar frente al drama del aborto. (vii)
Aclarado lo anterior y por la gravedad de la materia tratada, cabe preguntarse por lo más importante: el conjunto de los obispos estadounidenses y su posición oficial en relación al tema: ¿qué dijo la Conferencia Episcopal Americana al respecto? ¿cómo alertó a los católicos frente al peligro de una elección que traería al poder a un semejante grupo de abortistas radicales?
Encontré las siguientes declaraciones del Cardenal Francis E. George, Presidente de la USCCB (U. States Conference of Catholic Bishops) y que a continuación cito, extractando lo esencial:
“‘Es una vuelta a 1932’ dijo el Cardenal Francis E. George de Chicago, Presidente de la USCCB, refiriéndose a la elección en la cual el candidato Demócrata Franklin D. Roosevelt abrumadoramente venció al Presidente Republicano Herbert Hoover después del quiebre de la bolsa de 1929, la cual contribuyó a la Gran Depresión. ‘Los votantes americanos han dado un vuelco a otro partido’”(viii) .
Ni una palabra sobre lo que verdaderamente está en juego. Por último, encontré una carta de felicitación que a continuación cito íntegramente del sitio oficial de la USCCB, con fecha 5 de noviembre recién pasado (ix):
“Estimado Presidente-electo Obama, Me dirijo a usted en calidad de presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos para expresar nuestra felicitación en su histórica elección como Presidente de los Estados Unidos de América. El pueblo de nuestro país le ha confiado una gran responsabilidad. Como Obispos Católicos, le ofrecemos nuestras oraciones para que Dios le de fortaleza y sabiduría para hacer frente a los retos venideros.
Nuestro país se enfrenta a numerosas incertidumbres. Rezamos para que use el poder que le confiere su oficio para enfrentarse a ellas, teniendo una preocupación especial por defender a los más vulnerables entre nosotros, y superar las divisiones en nuestro país y nuestro mundo. Estamos listos para colaborar con usted en defensa y apoyo de la vida y la dignidad de cada persona humana.
Que Dios lo bendiga a usted y al Vicepresidente-electo Biden ahora que se preparan para asumir sus respectivas responsabilidades al servicio de nuestro país y de sus ciudadanos.
Atentamente,
Francis Cardenal George, OMI Arzobispo de Chicago Presidente”
Perplejo, no encontré nada que pudiera equipararse a una exhortación apostólica o a un llamado a no asesinar a las inocentes criaturas que morirán (y que mueren mientras Ud. lee el presente artículo) en manos de clínicas y de grupos abortistas. Sólo un tímido: “listos para colaborar con usted en defensa y apoyo de la vida y la dignidad de cada persona”; argumento tan tímido y ambiguo, que destierra la posibilidad de una enemistad entre la enseñanza de la Iglesia y un candidato de la ideología que se describe.
¿Cuál fue el resultado del silencio de la USCCB?
Revisemos los datos del centro independiente de investigación, “Pew Forum on Religious an Public Life”(x) : el 54% de los católicos votó por el candidato de ideología anti-católica. El apoyo de los católicos fue mayor para el candidato demócrata de lo que en el pasado, fue para Kerry o Gore.
¿Qué habría pasado si la máxima autoridad religiosa para el mundo católico, la USCCB, hubiera guiado al rebaño al respecto? Ciertamente, el resultado no habría sido el mismo.
Sólo después de las elecciones, consumado el trágico absurdo de un candidato abortista apoyado por los católicos, la USCCB salió a rescatar su prestigio moral que se desvanecía por su inexplicable omisión. La USCCB se refirió a la unidad nacional, como “imposible” si el nuevo gobierno presionaba con políticas abortistas (xi). Es tan oportuno como alertar a la policía por un asalto que un grupo de delincuentes ha planeado… una semana después de realizado el robo (¡!)
Recordé, al respecto, las palabras de SS Pío XI, palabras tan actuales como perennes:
“El primero y más obvio don amoroso del sacerdote al mundo es servirle la verdad, la verdad toda entera; desenmascarar y refutar el error, cualquiera que sea su forma o su disfraz. La renuncia a esto sería no solamente una traición a Dios y a vuestra santa vocación, sino un delito en lo tocante al verdadero bienestar de vuestro pueblo y de vuestra patria.” (Encíclica Mit Brenender Sorge, 14 de marzo de 1937)
Las desconcertantes declaraciones papales
Entendido lo anterior, inmediatamente dejo de entender las declaraciones de Su Santidad Benedicto XVI al respecto de la elección norteamericana. Si lo primero que hará Obama será fortalecer una agenda abortista y para dar esa misma señal, nombra Jefe de Gabinete a un reconocido legislador pro-aborto: ¿qué sentido tienen las palabras de felicitaciones que SS Benedicto XVI le envía al senador izquierdista, Obama?
Veamos lo que dice la noticia:
El Papa Benedicto XVI envió un telegrama a Barack Obama, Presidente electo de Estados Unidos, en el que le asegura sus oraciones para que lo asista en su gran responsabilidad y en el que le pide que se comprometa en la tarea de "construir un mundo de paz, solidaridad y justicia" (xii). Mi asombro nace de la siguiente pregunta a la cual no consigo respuesta: ¿qué verdadera “paz, solidaridad y justicia”, pueden fundarse en una agenda proabortista?
Tal vez el texto original, podrá preguntarse un bien intencionado lector, fue recortado por la prensa. Probablemente, el texto decía algo así: “(el Papa) le asegura sus oraciones para que lo asista en su gran responsabilidad y en el que le pide que se comprometa en la tarea de ‘construir un mundo de paz, solidaridad y justicia’ y a jurar ante Dios y su patria que no seguirá promoviendo legislaciones abortivas que terminan con la vida de millones de víctimas, cuales nuevos ‘Santos Inocentes’, so pena de ser denunciado por esta Santa Sede, condenar su alma y las de sus seguidores por cooperación directa u omisión y en el caso de sus colaboradores católicos, ser excomulgados de la única Iglesia verdadera, la Iglesia Católica Apostólica Romana”.
El mensaje podría haber sido algo del estilo, algo más católico a decir verdad.
Estaba por convencerme de que había, indudablemente un error en la transcripción de la noticia y que se había – con la intención de difamar al Sumo Pontífice – retirado de la declaración la última parte (un Papa jamás omitiría una materia tan grave como el aborto) cuando, optimista yo también, mis ilusiones se desvanecieron. Leí las declaraciones del Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi (xiii): “El deber que tiene el presidente de los EEUU es una tarea de inmensa y altísima responsabilidad no solamente para su país sino también para todo el mundo, dado el peso que tienen los EEUU en todos los campos de la escena mundial. (…) Los creyentes rezan para que Dios le ilumine y lo asista en su grandísima responsabilidad”.
Comprendí, por fuerza, que esta es la postura del Vaticano respecto a la elección de un candidato oficialmente comprometido con la causa del aborto en Estados Unidos. ¡Oh dolor!
La omisión del Vaticano sobre las materias más relevantes que amenazan a la nación americana, desconcierta. Máxime cuando verificamos que Su Santidad- con toda razón- ataca el relativismo moral y luego, le permite el avance airoso con su silencio desconcertante.
Optimismo al borde del precipicio
Como en la foto inicial, los optimistas que apoyaron a Obama (directamente o por omisión) han conducido a la nación al borde del despeñadero, al límite del abismo: en términos de que la degradación moral más radical está a un paso de instalarse. Comienzan, como aquellos operarios del Rockefeller Center, a convivir normalmente con la catástrofe.
El pueblo americano hizo una apuesta imprudente: apostó a un casi- desconocido, izquierdista y abortista (xiv), con el silencio cómplice de la jerarquía eclesiástica norteamericana y con la no-condenación y felicitaciones posteriores del Vaticano. Este país – y los optimistas de las demás naciones occidentales - parecen estar, como en la fotografía del rascacielos, disfrutando de la hora de descanso. Puede que caigan, puede que no.
En este escenario, cabe hacerse las siguientes preguntas: ¿qué tan profunda podrá ser la caída? ¿a qué extremos de maldad podría caer la sociedad norteamericana si es conducida por los pérfidos preceptos enunciados por Obama? ¿a qué peligros se expone la sociedad estadounidense, recientemente vencida por el optimismo sensacionalista? ¿qué responsabilidad tiene entonces la USCCB por su enigmático silencio y las felicitaciones, posteriores, al recién electo Presidente?____________________________________________________________________________
Y ahora, barcos de guerra rusos de maniobras en el Caribe
Publicado en el Diario Digital El Manifiesto
Europa y Estados Unidos temen a Rusia
ÁNGEL MAESTRO
En Europa y Estados Unidos ha resurgido el temor ante Rusia disparándose los recelos a raíz del conflicto ruso-georgiano. En la sociedad rusa se están reanimando las ideas del período de la Guerra Fría, y mientras tal antagonismo genera preocupación y cierto miedo en los países occidentales, en Rusia está produciendo cierto sentimiento de satisfacción, ya que para la mayoría de los rusos la Guerra Fría nunca terminó. Rusia no hace sino recuperar las posiciones perdidas tras el desplome de la Unión Soviética.
Previamente al conflicto de Osetia del Sur del pasado agosto, sólo un 4 % de los entrevistados en Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia señalaban a Rusia como mayor amenaza a la estabilidad global, según se desprende de una encuesta encargada por el conocido diario económico Financial Times. Este mes Rusia ha ascendido a un 17% , por delante de Irán, con un 14%. Una encuesta similar realizada en los EE.UU. coincide en que los porcentajes relativos a la amenaza representada por Rusia pasaron del 2% en agosto al 13% en el presente mes.
Sin embargo los europeos siguen mostrándose renuentes ante un posible incremento de los gastos militares (“ya nos defenderán los norteamericanos”, parece ser el sentimiento general), y tampoco les entusiasma la perspectiva de enviar tropas de la OTAN ante una hipotética intervención de Rusia en los países bálticos. Sin embargo los estadounidenses son más proclives a aceptar ambas posibilidades.
La actitud de los rusos con respecto a Occidente también ha empeorado según las encuestas. Dos tercios de los entrevistados en este septiembre, frente al 29% en junio pasado, ven con malos ojos a los Estados Unidos, mientras que la OTAN cae mal al 63% de los rusos.
Este resultado refleja la visión del papel que Estados Unidos ha desempeñado en el conflicto del Cáucaso, ya que la opinión generalizada en Rusia es que precisamente Washington ha instigado a Georgia a romper las hostilidades. Paralelamente, las encuestas en Rusia demuestran un creciente apoyo al gobierno y un mayor grado de confianza en las Fuerzas Armadas nacionales.
En tal línea ,el viaje de varias unidades de la Marina de Guerra rusa, encabezadas por el crucero pesado portamisiles de propulsión nuclear Pedro el Grande a América del Sur, con objeto de realizar unas maniobras militares conjuntas con Venezuela, ha despertado grandes suspicacias en los Estados Unidos, donde se considera que se trata de una demostración de fuerza para responder a las acciones norteamericanas desplegando sistemas antimisiles, dirigidos claramente contra Rusia, en Polonia y Chequia.
Un alto mando de la Marina rusa, el vicealmirante Igor Dygalo, anunció que las maniobras navales en aguas del Caribe se realizarán conjuntamente con la Armada venezolana entre el 10 y el 14 de noviembre, insistiendo en que “las maniobras no están dirigidas contra ningún tercer país, careciendo de agresivo o de significado político”.
Lo que no es óbice para que dicho vicealmirante manifestase : “La Armada rusa está retornando con autoconfianza a los océanos del mundo”. Y en Siria ingenieros rusos están trabajando en la ampliación y acondicionamiento de los puertos de Tartus y Latakia, donde posiblemente Rusia desplegará alguno de los nuevos portaviones de propulsión nuclear y cruceros misilisticos.
Por su parte, la Marina estadounidense ha dispuesto que aviones antisubmarinos, así como submarinos nucleares sigan a los buques de la Flota rusa en el Caribe, información confirmada por el portavoz de la Casa Blanca, M. McKormak.
Según fuentes rusas solventes a las que Elmanifiesto.com ha podido tener acceso, casi el 60% de los rusos creen que la Guerra Fría sigue en marcha. En su mayoría consideran que la tensión global y el pulso continuado con los Estados Unidos resultará perjudicial para la economía, pero será ineludible.
Expertos militares rusos se encuentran en La Habana para dar asesoría sobre el uso de un sistema de defensa antiaérea que contiene material ruso __________________________________________
En el artículo "La nueva embestida de Moscú", que publicáramos hace unos días, mostrábamos - a través de hechos concretos y públicamente conocidos - cómo Rusia estaba potenciando militar y económicamente al gobierno comunista de Venezuela, como maniobra de entrada a Latinoamérica. Lo anterior, en el contexto de la creación del nuevo bloque comunista latinoamericano (Bolivia, Venezuela, Ecuador y Nicaragua); bloque político y militar que amenaza con transformar a nuestro continente, otrora cristiano, en un nuevo Vietnam.
Cuba, en dicho análisis, no tomaba un espacio relevante: un estado hipertrofiado por la burocracia y negligencia comunista, aislado del mundo libre, parecía tener un rol menos que secundario en dicha publicación y de acuerdo a nuestro análisis ingenuo. Sin embargo hoy se publica en El Mercurio de Santiago, una noticia que tiene dos partes: la primera, muestra la extensión del bloque "pro-ruso" a China y Vietnam (firmándose con ambos regímenes comunistas sendos acuerdos de apoyo financiero) y la segunda parte, redefine el potencial rol "geo-estratégico" que tendría Cuba en la vietnamización del continente y en la posición anti-americana.
Dice así: "Después del enfriamiento de las relaciones que supuso la caída de la ex URSS, los lazos entre Cuba y Rusia se están recomponiendo poco a poco. Expertos militares rusos se encuentran en La Habana para dar asesoría sobre el uso de un sistema de defensa antiaérea que contiene material ruso."(i)
¿Qué se debe esperar de un sistema de defensa antiaérea de origen ruso, en Cuba? ¿Será el inicio de una "crisis de los misiles"? ¿Será parte de un todo, una pieza del puzzle, dentro del nuevo escenario ruso-latinoamericano? ¿Qué dirán hoy los optimistas de siempre, particularmente quienes celebraron la muerte del comunismo?
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(i) El Mercurio de Santiago, 28 de octubre del 2008.
"Si esto fuera la mordida de una serpiente (y se parece mucho), se podría entender que el veneno está en dejar de enseñar a los fieles que el comunismo o socialismo constituyeron una verdadera verguenza para la humanidad en el S. XX (y en el que corre) dejando un saldo de más de cien millones de víctimas en el siglo pasado y en pretender que hay una “equivalencia moral” entre la Iglesia y sus fieles ..."(representada por el Cardenal Errázuriz y la derecha conservadora) y los “hijos de las tinieblas”, representados por los dirigentes socialistas y comunistas.
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Se le llama “salvador” a quien recibe una gran misión, decisiva, para el bien común. Con justa razón, a Nuestro Señor Jesucristo se le llama El Salvador. Fue Él quien redimió al género humano y lo “salvó” del dominio del pecado, del mundo y de la carne. Sublime el nombre, infinitamente sublime la persona (toda divina) y la vocación.
Este año el gobierno socialista de la Concertación, conmemora el natalicio de otro “salvador”. Un personaje distinto a la figura del Jesús Salvador que se describe al inicio. Este “salvador” era marxista. No sólo marxista, sino además masón y tenía alma de guerrillero. Y no sólo eso, sino que en su malvado propósito – claramente opuesto al propósito del Salvador, Nuestro Señor – fue ayudado precisa y paradójicamente, por los hijos predilectos del Salvador, el clero (el clero de izquierda para ser más preciso, un amplio sector).